Volvemos, si acaso nos hemos ido. Volvemos con el corazón embargado aún de tantos sentimientos, promesas y gratitudes puestos en sus Benditas Manos en la tarde y en la noche del Martes Santo, inconmensurable. Nuestro Padre Jesús Nazareno estuvo y anduvo entre todos nosotros, dándonos Su Paz y Su Bien. Y la alegría  de ser sus Hermanos. Volvemos a estar el miércoles entre Ellos, en el Grupo de Lectura “Manolo Santomé”, a las cinco y media de la tarde. Volvemos, si acaso nos hemos ido de la Santa Casa.