El Hermano Mayor de nuestra Hermandad, acompañado de su familia, vistió ayer al Señor con la túnica que lucirá en los cultos que comenzamos esta misma noche. Se renovó, así, la tradición en un acto sencillo pero de una gran espiritualidad que nos hace sentir la cercanía de Jesús y aflorar emociones y sentimientos que sólo se pueden expresar con la gratitud del que le profesa una intensa y viva devoción.

Sin duda es éste un acto inolvidable para el Hermano Mayor y su familia así como para todos los que tenemos la oportunidad de ser testigos de uno de los momentos más bellos que podemos vivir en nuestra Hermandad.