Jesús Rescatado

La noche del Miércoles Santo nos trae un cúmulo de sensaciones que nos llevan del recogimiento del Vía Crucis del Cristo de la Caridad a la respetuosa algarabía que acompaña a Jesús Rescatado, del ronco sonar de los tambores a los sones brillantes de las cornetas y tambores de Los Tolitos, del Padre de la Caridad portado a hombros al trono del Cristo de Medinaceli llevado por braceros; en fin, dos formas de representar la Pasión de Nuestro Señor y de hacer catequesis en la calle que concitarán las oraciones de tantas y tantas personas y que volverán a dejarnos para el recuerdo imágenes imborrables de la devoción que a ambos les profesa nuestro pueblo.

Cristo de la Caridad