Viernes Santo. La tragedia se consuma. Jesús muere en la Cruz para la redención de nuestros pecados. Pero la tristeza que sentimos hoy sólo es el preludio de la explosión de júbilo que viviremos en la Pascua de Resurrección. Esa tristeza la veremos reflejada esta tarde en el desfile del Santo Entierro y, ya caída la noche, con la salida de Nuestra Señora de la Soledad vestida de luto y acompañada por la Cruz desnuda y sola.

Ayer noche, la alegría reinó en los Salesianos porque, por fin, el Cristo del Perdón y Nuestra Señora de la Amargura podían hacer Estación de Penitencia después de los últimos aciagos años de quedarse en su templo el Jueves Santo.

El Cristo del Perdón entrando en su iglesia

Esta madrugada, Jesús Nazareno ha sido prendido por los Sayones repitiendo la ancestral ceremonia, recorriendo después las calles de Pozoblanco con la Magdalena, San Juan y la Virgen de los Dolores. En la puerta de nuestra sede, el Señor ha caído por tercera vez antes de enfilar hacia su Capilla acompañado siempre por la Junta de Gobierno de nuestra Hermandad y de numerosos Hermanos de Jesús.

Jesús Nazareno ante el Santo Hospital. Madrugá 2013.

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