El pasado viernes concluyeron, con gran solemnidad y numerosa presencia de Hermanos y devotos, los cultos cuaresmales que la Comunidad de Hermanas Hospitalarias y nuestra Hermandad hemos dedicado en honor a Nuestro Padre Jesús Nazareno.

Al igual que los demás días, a las siete y cuarto de la tarde se abría la Capilla para dar comienzo al rezo del Santo Ejercicio del Vía Crucis ante la Bendita Imagen de Jesús. A su término, nos trasladábamos a la parroquia para celebrar el último día de Triduo, Fiesta de Regla de la Hermandad. La liturgia fue animada por la Junta de Gobierno, los Hermanos Costaleros y el Coro Parroquial de Santa Catalina.

La Procesión Eucarística salía de nuestra sede y entraba al templo parroquial por la puerta del Santísimo hasta llegar al Altar Mayor. Comenzaba la Santa Misa y D. Jesús María Delgado Vizcaíno nos decía en su homilía que lo único que tenemos seguro es el AMOR de Jesús y nos invitaba a abrir nuestros corazones y dejar que la procesión de Jesús entre en ellos y recorra todo nuestro ser.

En la acción de gracias el presidente de la Hermandad, Ángel María López Castilla, agradecía a Jesús Nazareno que nos hubiera concedido celebrar estos cultos después de un año en el que no se pudo hacer nada de lo preparado; al propio celebrante su generosidad y disponibilidad; a nuestro párroco y consiliario su acogida; a las Hermanas Hospitalarias; a la Junta de Gobierno, en especial, a la Vocalía de Cultos y a la Priostía; a los Hermanos de Jesús, Costaleros y Coros que han hecho posible que este Triduo tan especial haya sido tan gratificante. Igualmente, agradeció la presencia del presidente y varios miembros de la Junta de Gobierno de la Agrupación de Cofradías así como de los representantes de la Cofradía de Soldados Romanos.

Por su parte, D. Jesús María agradecía a la Hermandad la insistencia en traerle a presidir estos cultos que le han hecho rememorar vivencias pasadas y se ofrecía para repetir cuando se le propusiera. El colofón a esta Fiesta de Regla lo ponía el grupo Amigos de la Ronda con la interpretación de dos Dominicas de Cuaresma que llenaron de emoción a todos los presentes. A ellos también les agradecemos su colaboración desinteresada y generosa.

¡Todo sea para mayor honor y gloria de Nuestro Venerado Titular, Nuestro Padre Jesús Nazareno!