La familia Salesiana celebró a su Madre y Maestra, María Auxiliadora. Desde su iglesia del Colegio Salesiano partió el cortejo procesional que recuperó un itinerario antiguo que lo llevó, entre otros lugares, a la antigua puerta principal del Santo Hospital donde una representación de nuestra Hermandad encabezada por la Hermana Mayor, la esperaba con bandera y báculos y un altar preparado por la priostía en el que se podía contemplar el bellísimo relicario que contiene la reliquia del Beato Cristóbal de Santa Catalina. San Juan Bosco y Domingo Savio acompañaban a la Madre Auxiliadora en una procesión que tuvo un carácter especial al conmemorar los ciento cincuenta años de fundarse la Asociación de María Auxiliadora; las calles engalanadas y la gran cantidad de personas que fueron testigos de este acontecimiento dieron el espaldarazo a una fecha que siempre es señalada en el calendario festivo y emocional de nuestro pueblo.

La presencia de nuestra Hermandad se sintió también en la cuadrilla de costaleros de la que formaron parte varios de los Hermanos que llevan cada Martes Santo a Jesús Nazareno bajo las trabajaderas de su paso. Igualmente, en la placita de la Casa de las Obispas pudimos ver la reproducción del pozo de la calle San Antonio y de la Cruz del Camino Real que compusieron la Cruz de Mayo instalada por nuestra Hermandad a primeros de este mes.