La Capilla del Hospital de Jesús Nazareno se llenó prácticamente con los Hermanos Costaleros de nuestra Hermandad quienes, junto a sus familias, hicieron en la noche del viernes la primera «chicotá» del recorrido que les llevará a un nuevo Martes Santo. En las primeras filas, la presidente y el Hermano Mayor siguieron el acto respaldando con su presencia el trabajo de la cuadrilla.

Después de la preceptiva oración de acción de gracias al Padre Jesús, el capataz daba la bienvenida a los presentes, en especial, a los siete hermanos que se incorporan a esta gran familia costalera, animándoles a disfrutar de la experiencia inigualable de ser los pies de Jesús Nazareno y expresándoles el deseo de que éste fuera el primero de muchos años bajo las trabajaderas del paso de Jesús.

Veintisiete años ya de cuadrilla que se ven reflejados en la veteranía de muchos de los que la componen y que, al mismo tiempo, permiten ver la emotiva y emocionante estampa de muchos hijos de esos costaleros acompañando a sus padres con faja y costal y compartiendo esfuerzos bajo el paso. De hecho, tres de las nuevas incorporaciones son hijos de costaleros aún en activo que han venido a unirse a otros que ya lo hicieron en años recientes.

A todos ellos, veteranos y noveles, se dirigía el capataz pidiéndoles que sean costaleros todo el año, estando siempre con los demás en las alegrías y en las penas y dando testimonio de su devoción a Nuestro Padre Jesús. Tras la oración de despedida y la foto de familia, pasaron a la sede de la Hermandad donde se llevó a cabo la «igualá» propiamente dicha, midiéndose y quedando prácticamente configuradas cada una de las trabajaderas. Después de citarse para el 7 de febrero, día en que harán el primer ensayo con el paso, todos pasaron a la Casa de Hermandad donde compartieron junto a sus familias un rato de convivencia.

IGUALÁ 2014