Otro año que no hemos podido repartir la suerte como hubiéramos querido pero, al menos, a la Hermandad le ha tocado el “gordo” de sus cofrades, de los devotos de Jesús Nazareno y de todas las personas que han colaborado con ella adquiriendo participaciones, ayuda que servirá para el sostenimiento de la propia Hermandad y de la labor social que desarrolla.

Le pedimos a Nuestro Padre Jesús que nos dé salud y, tal como están las cosas, trabajo al que le falte y que no lo pierda el que lo tenga para que el año que viene podamos volver a celebrar juntos y por todo lo alto este día nacional de la salud.