La recoleta ermita de San Gregorio bulle desde primeras horas de la mañana. Es Lunes Santo y en su interior se preparan flores, enseres y plegarias para que al caer de la tarde contemplemos Silencio y Salud por calles y por plazas. Y cuando vuelvas a tu ermita, por la luna iluminada, en silencio  rezaremos una última plegaria por una luna de la tierra que la salud tiene quebrada y por todos los enfermos, los del cuerpo y los del alma. Y hoy, como ayer, cantaremos alabanzas al Señor que nos quiere, que nos cuida y que nos sana.