En un extraordinario ambiente de alegría y compañerismo, los Hermanos Costaleros de nuestra Hermandad, junto a sus familias, y acompañados también por la Junta de Gobierno, celebraron, el pasado 26 de abril, su día de convivencia con el que ponen broche de oro al trabajo que han ido desarrollando en las últimas semanas.

Como siempre, compartieron tertulia, viandas, risas y momentos emotivos sobre todo, cuando algunos de ellos que iban a vivir eventos importantes en breves fechas, bodas, nacimientos, etc., comentaron sus expectativas y sus vivencias en la cuadrilla. También hubo algunas palabras de despedida de costaleros veteranos  y tampoco faltaron las del capataz o las del presidente que nos pusieron un nudo en la garganta.

Lo que pudimos comprobar es que esta gran familia costalera está unida y fuerte, que tiene una devoción inquebrantable y que está deseando que llegue el año próximo para volver a llevar, orgullosos, a Jesús Nazareno por las calles de Pozoblanco.