El pasado sábado, día 26, tuvo lugar la “igualá” de la cuadrilla de los Hermanos Costaleros de nuestra Hermandad. Un año más, este día de reencuentro nos confirma en la idea de que más que una cuadrilla es una familia lo que han conseguido formar después de treinta y dos años de existencia. Ya no es sólo que muchos de los que empezaron esta aventura compartan hoy trabajadera con sus hijos sino que, como ocurre este año, algún hijo haya atraído a su padre para unirse a él siendo los pies de Jesús. Y aún más, compartir este día con sus respectivas familias, con sus novias, arropados por la Hermana Mayor y la Junta de Gobierno prácticamente al completo, ver la Capilla llena con todos ellos poniéndose en manos de Jesús Nazareno para iniciar una nueva andadura hasta el Martes Santo es una satisfacción enorme para los que vivimos la Hermandad en todas sus dimensiones.

Como no podía ser de otra manera, la jornada comenzó con una oración, dirigida por nuestro Consiliario, ante la Bendita Imagen de Jesús Nazareno. Luego, el capataz se dirigió a los presentes para exponer lo que será esta nueva “temporada” de ensayos, presentar a las nuevas incorporaciones y pedir compromiso y entrega. Tras sus palabras dio paso a nuestro vicepresidente y primer capataz de la cuadrilla quien leyó una emotiva carta dedicada a su hijo que se incorpora este año a la familia costalera. A continuación, fue el presidente quien agradeció, en nombre de toda la Hermandad, el trabajo de los costaleros, expresó la satisfacción que siente la propia Hermandad por tener este grupo que no deja de crecer en cantidad y calidad y les animó a seguir trabajando unidos siempre guiados por la devoción a Jesús Nazareno. Finalmente, la Hermana Mayor expresó su alegría por estar compartiendo este día junto a ellos y reconoció la hermosa tarea que llevan a cabo.

Terminó el acto con un Padre Nuestro aplicado por los hermanos costaleros que este año no van a poder estar en la cuadrilla, especialmente por los que faltarán por enfermedad.

Tras las mediciones técnicas, todos pasamos a la Casa de Hermandad donde compartimos una intensa tarde de convivencia en la que también hubo tiempo para llevar el paso de ensayos a la cochera desde donde se iniciará cada una de las etapas de preparación para el próximo Martes Santo.

Les dejamos aquí un amplio reportaje fotográfico de este día.