El pasado día 25, nuestra Hermandad celebró el Viernes de Jesús Nazareno correspondiente al mes de mayo. En un mes dedicado especialmente a María como Madre del cielo y a las madres que todos tenemos en la tierra, nosotros no podíamos hacer otra cosa que sumarnos haciéndolas protagonistas de dicha celebración. Así, madres e hijos participaron en la liturgia y, al final de la Eucaristía, presidida por nuestro Consiliario, les entregamos un clavel como pequeño homenaje y agradecimiento a su entrega incondicional y desvelos continuos para con sus hijos. No faltó tampoco el recuerdo y la oración para las que ya nos dejaron y están junto a Jesús y su Madre disfrutando de la vida eterna.