Después de un día frío en lo meteorológico pero cálido en los corazones de los romeros que la han visitado en su santuario o la han acompañado en el camino hasta Santa Catalina, la Virgen de Luna ya está en Pozoblanco. Ritos ancestrales se han vuelto a revivir en una jornada en la que nuestro pueblo manifiesta públicamente su devoción a la Patrona y Alcaldesa perpetua. Devoción y ritos ancestrales que nos han legado nuestros antepasados y que conforman lo más hondo y arraigado de nuestro ser pozoalbense. Ritos y devoción que ahora somos los encargados y responsables de transmitir a las nuevas generaciones para que sigan perdurando en el tiempo y enriqueciendo nuestro acervo material y espiritual.

Y mañana lunes, la Virgen pasará en procesión por la puerta de nuestra sede donde la Junta de Gobierno la recibirá con todos los honores. ¡Bienvenida seas, Virgen de Luna!