Nuestra Madre y Patrona, la Virgen de Luna, volvió a Pozoblanco tras un día de romería que las inclemencias meteorológicas deslucieron al final pues la lluvia e incluso la nieve hicieron acto de presencia una vez llegada al Arroyo Hondo. No obstante, fueron multitud los peregrinos que la acompañaron a lo largo del camino desafiando el mal tiempo y mostrando la arraigada devoción que nuestro pueblo siente por su Patrona. Les dejamos aquí un amplio reportaje fotográfico de esta jornada de fiesta y alegría por el regreso de la Madre.