Llegó el día que ninguno de los que la queremos quiere que llegue: el del regreso de la Virgen de Luna a su santuario para, un día más tarde, ir hasta Villanueva de Córdoba donde pasará los próximos cuatro meses.

Y como es costumbre que inició nuestra Hermandad hace ya bastantes años, una representación de la misma con bandera, la esperó en la Capilla donde visitó a Jesús Nazareno y se despidió de los que viven en la Santa Casa. Junto a nosotros, las Hermanas Hospitalarias, algunos ancianos, Hermanos de Jesús y devotos, y una representación de la Cofradía de Soldados Romanos la recibimos para decirle hasta pronto y pedirle que nos dé salud para ser testigos de su regreso a Pozoblanco allá por febrero del año que viene.

La Superiora de la Comunidad, Hna. Ana Torralbo, dirigió una oración en este sentido y, posteriormente, una anciana entregó a la Virgen un ramo de flores como agradecimiento por su visita. A los sones del “Adiós, Reina del Cielo”, la Virgen de Luna salió de la Capilla para emprender el camino de vuelta a su santuario siguiendo el ceremonial de siglos pasados.

Igualmente, el viernes anterior a la Romería estuvimos acompañándola en su traslado desde la Iglesia de María Auxiliadora hasta nuestra parroquia respondiendo a la invitación que nos había hecho la Cofradía de la Madre y Patrona. Les dejamos aquí algunas fotos de ambos días.