El décimoquinto cumpleaños de los “Viernes de Jesús” tuvo como protagonista a una figura clave en la fundación del Santo Hospital: la pozoalbense Venerable Marta Peralbo. Cuando el Hermano Diego de la Cruz vino a Pozoblanco para fundar la segunda casa de la Congregación que el Padre Cristóbal de Santa Catalina había creado unos años antes en Cordoba, la Venerable Marta Peralbo se puso a su servicio aportando tanto un importantísimo apoyo económico como un no menos encomiable apoyo espiritual, siendo así que sin la presencia de estar mujer posiblemente no se hubiera erigido este Hospital que tan generosa labor viene desarrollando desde el último cuarto del siglo XVII.

Tras la imprescindible oración primorosamente preparada por nuestra Vocal de Cultos, Mari Carmen Escribano, y ante la Bendita presencia de Nuestro Padre Jesús Nazareno, nuestra presidente se dirigió a los presentes para resaltar que la celebración del día tenía dos motivos muy especiales: la onomástica de Marta Peralbo y, como hemos dicho, el décimoquinto aniversario de la instauración de los “Viernes de Jesús” durante el primer mandato de Rafael M. Sánchez Luna. Al respecto nos decía que en estos viernes últimos de mes “venimos a rendirle cuentas de nuestras acciones, a pedirle sus bendiciones y a darle gracias por los dones de Él recibidos (…) para que no olvidemos nuestro deber de velar por lo que hemos heredado de los que nos precedieron, siguiendo su ejemplo.”

Posteriormente, nuestro querido Hermano Mayor, D. Antonio Leal, hacía un panegírico sobre la Venerable Marta Peralbo destacando sus escritos llenos de espiritualidad y la gran repercusión que tuvo su figura, como demuestra el libro escrito por el Padre Juan de Capistrano en el que se recogen su vida y obras. Sirvan también estas línea para recordar su muerte acaecida precisamente tal día como mañana, 4 de agosto de hace trescientos veintiséis años.

Finalmente, pedimos por las Hermanas Hospitalarias para que continúen con su generoso trabajo en pro de los más necesitados siguiendo el carisma y las enseñanzas espirituales del Padre Cristóbal, el Hermano Diego de la Cruz y la Venerable Marta Peralbo.