Lo sentimos, pero la lotería volvió a dejarnos sin ningún premio, aunque estuvimos a un sólo número de llevarnos una pedrea si hubiéramos jugado el 76368 en vez del 76369 que ha vendido nuestra Hermandad. En fin, cosas del destino. Bueno, fuera de bromas. SÍ nos ha tocado -a todos los que hemos comprado participaciones- el premio de la satisfacción de haber ayudado al sostenimiento de esta cuatro veces centenaria Hermandad y, sobre todo, el haber permitido que con estos ingresos podamos seguir haciendo una importante labor social en muchos sitios donde esperan cualquier ayuda como agua de mayo.

Y, cómo no, seguimos valorando el premio de la salud como el más importante y, acorde con esta importancia, agradeciendo a Nuestro Padre Jesús que nos la siga manteniendo para que volvamos a vivir con todos ustedes este día tan especial. ¡Salud y suerte! 

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