No pudo ser más claro ni más rotundo D. Miguel David Pozo León en su charla del pasado jueves: «la CARIDAD es la razón de ser de las cofradías». Pero no la caridad que se hace con lo que nos sobra, ni la que busca el marketing más que la verdadera ayuda, ni la que se hace para justificarnos más ante nosotros mismos que ante Dios y los necesitados, ni la que se reduce al asistencialismo o a ser sustitutos de los servicios sociales.

La verdadera caridad es la que está caracterizada por el amor, por el desprendimiento, por la sencillez y la humildad, la que opta por los pobres acercándose a ellos poniéndonos a su mismo nivel, la que evangeliza y la que pone por delante nuestro ser cristianos que, a fin de cuentas, es lo que nos distingue, si no en los objetivos, sí en las motivaciones: «yo te ayudo porque te amo y te amo porque me siento amado».

Como muestra nos presentó los dos proyectos que lleva desde su parroquia en dos barrios de nuestra capital que están entre los más pobres de toda Europa: La Puerta Verde y La Maleta de Julia. En ellos da acogida, cercanía, un hogar y una familia a niños y jóvenes del barrio o de la calle a cambio de que se formen para que puedan generarse sus propias oportunidades para vivir de forma digna.

En este sentido decía que el Señor hace milagros a través de él y a través de cada uno de nosotros cuando ayudamos de forma auténtica a cualquier persona que lo necesita.

Sin duda, fue una charla interesantísima que nos dejó muchísimas enseñanzas y que nos dio impulso para cambiar de mentalidad dirigiéndonos hacia esa verdadera caridad que sorprenda porque lo que hagamos sea una obra grande de amor.