Como cada primer jueves de Cuaresma desde hace ya muchísimos años, la Bendita Imagen de Jesús Nazareno se acerca a sus devotos para acogerlos y recibir sus oraciones y plegarias. Anoche, representantes de nuestra Hermandad y de la Cofradía de Soldados Romanos, con presidente y capitán, respectivamente, a la cabeza, y la camarera del Señor y sus ayudantes, procedían a trasladarlo con sencillez desde su camarín al presbiterio de la recién remozada Capilla.

Allí quedará hasta la Semana Santa recibiendo a tantos y tantos fieles que, diariamente, se acercan a verlo y rezarle con esa devoción que sólo se puede explicar desde una historia de más de cuatrocientos años transmitida de generación en generación.