Como cada primer jueves de Cuaresma, la tradición marca que la Bendita Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno se traslade de su camarín al presbiterio de la Capilla para acercarse a sus devotos y recibir, desde allí, sus plegarias y oraciones.

Para ello, la Camarera del Señor y sus ayudantes, una representación de nuestra Hermandad y de la Cofradía de Soldados Romanos encabezadas por el presidente y el capitán, respectivamente, y los Hermanos mayores de ambas corporaciones se dieron cita en el Santo Hospital procediendo a dejar a Jesús en el lugar desde el que presidirá los cultos en su honor y recibirá a los fieles y devotos que, cada día, van a rezar ante Él. Ahí permanecerá hasta el jueves anterior al inicio de la Semana Santa cuando será entronizado en el paso procesional de nuestra Hermandad para salir a las calles de Pozoblanco el Martes Santo.