En la mañana de ayer sábado, la Bendita Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno volvió a ser depositada en su camarín. Desde allí nos esperará cada día para escuchar nuestras plegarias, nuestras oraciones y abrazarnos desde su cruz en la que nos lleva a todos los que le amamos. No dejemos de visitarle, Él siempre nos escucha y nos responde, pero no nos olvidemos de tener los oídos atentos para oír escuchar lo que Él nos dice a nosotros.