Por fin llega el día que muchos esperan por lo que significa de acercarse al Martes Santo y a ese momento inigualable de ser los pies de Jesús Nazareno. Llega el día de la «igualá» de los Hermanos Costaleros de nuestra Hermandad y el comienzo de una nueva temporada de ensayos con los que se prepararán para su día más importante.

Como decimos siempre, para muchos será momento de reencuentro, para otros que se ven a menudo será el de afianzar lazos, para los que se inician en este mundo será momento de aprendizaje, de conocer y de recibir el saludo y el cariño de los demás. Y, para todos, será el de renovar ilusiones y el de poner lo mejor de cada uno para llevar a Jesús como se merece: con armonía, con devoción, con espíritu de servicio, ayudando al compañero. Si lo hacemos así, el éxito estará asegurado y esta gran familia costalera seguirá creciendo y siendo mejor cada día.