Tal día como hoy, 11 de febrero, de hace trescientos cuarenta y siete años, el Beato Cristóbal de Santa Catalina fundaba en Córdoba la Hospitalidad de Jesús Nazareno, que hoy conocemos como Congregación de Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno, Franciscanas. Intentaba dar respuesta con su Instituto de Caridad a las muchas necesidades que había en nuestra capital, sobre todo atendiendo a las mujeres y a los niños más pobres.

Eso era en 1673 y, aunque las necesidades han cambiado en la actualidad, el carisma del Beato sigue vivo a través de la presencia de la Congregación en distintos lugares del mundo entre los que se encuentra Pozoblanco, que fue la segunda fundación de la Orden tras la Casa Madre de Córdoba. Desde aquí agradecemos la inmensa labor que vienen desarrollando desde entonces y pedimos a Jesús Nazareno que la provea con vocaciones que continúen esa labor en la que nuestra Hermandad tan implicada ha estado y está históricamente.