Los Hermanos de Jesús celebramos hoy uno de los ritos que más nos unen a nuestros antepasados y a nuestra historia de más de cuatrocientos años: el «sorteo» de Hermano Mayor, no en vano ésta ha sido la figura que históricamente se ha mantenido presente en el devenir de la Hermandad, eslabón tras eslabón, y a pesar de los malos momentos, que también los ha habido.

De la importancia del Hermano Mayor a través de los tiempos nos da idea la vigencia, aún hoy en día, de su figura; eso sí, con otros cometidos y otros derechos y obligaciones muy distintos a los que ha tenido hasta hace no tantos años. Es quien nos representa a todos los Hermanos y es también, como nos decía el presidente en la última Hoja Informativa, quien «sirve», quien se pone al servicio de la Hermandad, de la Santa Casa y, sobre todo, de Jesús Nazareno.

Él nos espera en su Capilla para, a las 20’30 horas, dar comienzo a la Eucaristía aplicada por los Hermanos difuntos, como es costumbre en el mes de noviembre, y, después, revivir este rito ancestral y conocer a quien será nuestro nuevo Hermano o Hermana Mayor. No faltemos a la cita con el Padre Jesús.