El barrio de San Gregorio se apresta a vivir su gran día de pasión. Silencio y Salud llenarán sus calles de túnicas blancas y capirotes rojos y dejarán su rastro de cera blanca por Benedicto XV, Carrera Oficial y el Risquillo y cuando vayan de regreso a su ermita nos habrán vuelto a recordar que, gracias a ellos, nuestra Semana Santa goza de más “Salud” y disfruta del “Silencio”.