La vida sigue poniéndonos a prueba, sigue dándonos golpes que nos duelen hasta lo más hondo. Y desgraciadamente, en estos últimos años, a nuestra Hermandad le siguen cayendo a plomo cruces y más cruces que vamos llevando como mejor podemos y, sin duda, con la ayuda imprescindible de Jesús Nazareno, apoyándonos hombro con hombro entre los Hermanos, rezando y preguntándonos por qué.

Hoy lloramos la pérdida de NH Francisco Javier Calero Amor, Kiki, costalero de Jesús durante muchos años, amigo y buena persona donde las hubiera. Hombro con hombro hemos compartido con él trabajadera, ilusiones, esperanzas, problemas, vida, en definitiva. Y desde hoy ya sólo nos quedará el recuerdo de su amistad y su cariño, su compromiso, su trabajo entregado y generoso donde estuviera, su disponibilidad para lo que se le pidiera. Él, que a tantas personas curó por su profesión de médico, no ha encontrado cura para su mal.

Como el título de la canción que compuso y nos cantó tantas veces dedicada a los costaleros, ya estará hombro con hombro junto a Jesús Nazareno, ayudándole a curar a alguien, llevando algún paso, tocando la guitarra en cualquier corrillo o inventando alguna travesura. Hombro con hombro, desde aquí, estamos con su mujer, Mari Luna y sus hijos, Sofía, Javier y Antonio María, y le pedimos a Nuestro Padre Jesús que les ayude a llevar esta pesada cruz. Descanse en paz.