La Capilla de Jesús Nazareno se llenó completamente, a pesar de los numerosos eventos que había esa noche en Pozoblanco, para escuchar a D. Enrique Esquivias de la Cruz, ex-Hermano Mayor de la Hermandad del Gran Poder de Sevilla, hablar sobre «Hermandades y religiosidad popular». Y tenemos que reconocer que, desde su visión particular, nos dijo unas cuantas cosas y de forma muy clara. Comenzó afirmando que las hermandades y cofradías, como parte de la Iglesia que somos, tenemos la misión de evangelizar y que esa es una misión de laicos que no podemos hacer desde el sillón, como ha dicho el Papa Francisco, ni dejarla en manos únicamente de los pastores. Siguió diciendo que esa evangelización debe redundar en beneficio de la promoción social y la formación de los fieles y que, para ello, las hermandades y cofradías debemos apoyarnos en tres de los fines que se recogen en los estatutos de cada una de ellas: culto, caridad y formación. Es así que las actividades que se hagan en estos tres ámbitos deben ser dignas, serias, bien preparadas, con objetivos claros y dirigidos especialmente a los más necesitados.

En cuanto a la devoción que, a través de las hermandades, profesamos a las imágenes de nuestros Benditos Titulares nos decía que los católicos tenemos imágenes porque tenemos un Dios de carne y hueso, Jesucristo; un Dios que vivió en una época concreta de la historia y que esas imágenes nos lo recuerdan y tienen que ser un vehículo para acercarnos a Él, pues si no nos sirven para llegar a Dios se quedan en una mera obra de arte más o menos conseguida. Finalmente, reconoció la fuerza que aportan las cofradías a la Iglesia actual constituyéndose, así, en un freno al creciente laicismo que invade a la sociedad actual, freno que sólo será eficaz y efectivo si ponemos lo esencial por delante de lo accesorio, lo interno por delante de lo externo, cuestión que, también reconoció, se nos suele olvidar muchas veces.

El acto comenzó con una oración preparada por la Vocalía de Cultos tras la que el Presidente, Ángel María López Castilla, dio la bienvenida al conferenciante, saludó a los asistentes, entre los que se encontraba el Presidente de la Agrupación de Cofradías y varios Hermanos Mayores y representantes de diferentes hermandades de nuestra localidad, y cedió la palabra a Rafael Moisés Sánchez Luna quien se encargó de presentar a D. Enrique Esquivias. Después de una breve rueda de preguntas, el Presidente volvió a agradecer su presencia a todos los presentes y, en especial, al ponente a quien entregó un cuadro con la Imagen de Jesús y la medalla de la Hermandad como recuerdo de este día. Terminamos todos juntos compartiendo una animada tertulia en la Casa de Hermandad.