Después de una vida dedicada al trabajo y a su familia, a lo largo de la cual también encontró tiempo para trabajar por nuestra Hermandad y por la Santa Casa y por manifestar su profunda devoción a Jesús Nazareno, primero como Hermano, luego como componente de la Junta de Gobierno, y finalmente, como Hermano Mayor, nos ha dejado Marcial Luna Muñoz.

Desde estas líneas le enviamos nuestro cariño y apoyo a su esposa, Magdalena, y a sus hijos en la seguridad que ya está en un lugar mejor al lado de Nuestro Padre Jesús. Descanse en paz.