Ayer lunes nos llegaba la noticia del fallecimiento de la Hermana Tadea de Jesús. Muchos de nosotros la recordamos de sus muchos años de estancia en la Santa Casa, en su Casa de Pozoblanco, entre otras cosas porque siempre nos esperaba, junto a la Hermana Gloria, para abrirnos la Capilla en las noches de ensayo de los Costaleros cuando la cuadrilla iniciaba sus primeros años de andadura.

En sus setenta y dos años de vida religiosa, además de en Pozoblanco, estuvo también en Burgos, donde algunos miembros de la Junta de Gobierno de entonces, tuvimos la oportunidad de visitarla hace unos quince años, y en la Casa Madre de Córdoba, donde hemos podido estar con ella en varias ocasiones y donde ha encontrado la paz del Señor. Desde aquí nos unimos al dolor de la familia Hospitalaria y al de su familia de sangre en la seguridad de que Jesús Nazareno, a quien tanto amaba, la tiene ya a su lado.

La Hna. Tadea junto a sus hermanas de la Congregación Hospitalaria