<<SABER VIVIR>>
Llegado el miércoles, día 27, de la última semana del mes de mayo, <<Mes de María>>, ha finalizado oficialmente el Curso 2025-2026 del Grupo de Lectura “Manolo Santomé”, comenzado en octubre, auspiciado este Voluntariado, un año más, por la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, de Pozoblanco, acogiéndose, desde sus inicios, al lema inspirador, omnisciente, que preside la entrada a la “Santa Casa”: <<Mi Providencia y tu Fe mantendrán esta Obra en pie>>, aliento divino de Jesús Nazareno al sacerdote eremita Padre Cristóbal de Santa Catalina (Mérida, 1638-Córdoba, 1690), fundador de la Congregación Hospitalaria de Jesús Nazareno, Franciscana; beatificado el 7 de abril de 2013, en una solemne ceremonia en la Santa Iglesia Catedral, Mezquita, de Córdoba, que fue presidida por el cardenal Ángelo Amato, en representación del Papa Francisco (q.e.p.d.)
<<Saber vivir… No sé si la vida es corta o demasiado larga para nosotros. Mas sé que nada de lo que vivimos tiene sentido si no tocamos el corazón de las personas […]>>
Llegado este día 27 de mayo de 2026, estaba previsto celebrar el final de este curso de voluntariado con una tarde especial de fiesta y de agradecimiento a todos los colaboradores por haber hecho posible, con su solidaria y generosa participación, que cada semana, durante casi nueve meses, se haya cumplido el “programa de acción social” en mejorar la calidad de vida de los residentes combatiendo la soledad y el aislamiento, como habíamos anunciado al comienzo del Curso 2025-2026. No obstante, hubimos de rectificar lo previsto ante la sorpresa de lo imprevisible: lo que no se puede adivinar o conocer de antemano: el fallecimiento de una Residente momentos antes de empezar la celebración. Y el hecho mortal nos produjo dolor y luto. Y antepusimos, unánimemente, estos nobles sentimientos, unidos al respeto y a la tristeza de los demás Residentes, a la celebración prevista, alegre y entusiasta, de la fiesta acompañada de Música y Canciones… Pero, aliviamos, en silencio, el dolor en esta triste y calurosa tarde de mayo con el sabor de un helado, degustado entre Plegarias y Oraciones alzando la mirada a Dios por el alma de nuestra querida hermana residente.
<<En cada retazo una vida, una lección, un cariño, una nostalgia… Que me hacen más persona, más humana, más completa. Y pienso que es así como la vida se hace: de pedazos de otras gentes que se van convirtiendo en parte de la gente también. Siempre habrá un retazo para añadir al alma […]>>
Este Curso 2025-2026 del Voluntariado ha sido novedoso en otros aspectos importantes para su desarrollo correcto y su continuidad regular en las actividades de acompañamiento y conversación; de lectura y música: Flamenco, Zarzuela, etcétera; de actividades recreativas y gastronómicas y de celebración de efemérides… La grata novedad ha sido la incorporación a la “Santa Casa”, en el mes de octubre de 2025, de las nuevas hermanas hospitalarias: María Cleofé Alva Reyes, Hermana Mari, en calidad de Superiora de la Comunidad; sucesora de la Hermana Ana Torralbo, quien inauguró el Curso y le agradecemos sinceramente su apoyo, destinada a la Casa Madre, en Córdoba; e Isabel Lavado, religiosa muy querida en Pozoblanco, donde, hace años, ejerció este mismo cargo en el Santo Hospital de Jesús Nazareno al servicio siempre del prójimo. Junto a ellas forman actualmente la Comunidad las Hermanas Mari Carmen Tamayo y Araceli Encinas. A ellas, a todas, les agradecemos de corazón su colaboración e implicación en el Voluntariado de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, de Pozoblanco. Asimismo, le expresamos nuestro agradecimiento al personal profesional de la Residencia, especialmente a su directora Virginia Moreno.
Pensamos que es así como la vida se hace… Siempre habrá un retazo para añadir al alma. Gracias, por tanto, a Todos; sobre todo a las Ancianas y Ancianos de Jesús Nazareno que nos reciben cada semana con los brazos abiertos y la sonrisa en sus labios. Y a quienes, colaborando con este Voluntariado, les han visitado acercándose a la “Santa Casa” para entregarles altruistamente su amor y su tiempo, ennobleciendo así, junto con las Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno y su fundador, el Beato Padre Cristóbal de Santa Catalina, la histórica y solidaria labor social, de atención y cuidado al prójimo desarrollada en Pozoblanco, que mantiene hoy viva y en pie su Obra. ¡Gracias!
Gracias, Ángel María López Castilla, miembro activo de este Grupo de Lectura “Manolo Santomé”, de este Voluntariado, por la selección de las fotografías que ilustran mejor, seguramente, la selección de las palabras y de los sentimientos expresados en este relato, que, si Dios quiere, continuará en el nuevo Curso 2026-2027.
<< ¡Alzo la mirada! ¡Alzo la mirada al cielo! ¡Todo es nuevo con su luz! >>
(RRF)








































