R E T R O S P E C T I V A S.

CALIFICAMOS estas palabras con el adjetivo retrospectivas para referirnos al tiempo, en pasado reciente, del Grupo de Lectura «Manolo Santomé», que auspicia la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, que el miércoles 29 de mayo clausuró en la Santa Casa el curso 2018-2019 que habíamos iniciado el miércoles 24 de octubre, festividad de San Rafael Arcángel. Y la clausura dio consistencia, como en los años anteriores, a las cualidades y a los valores activos de asistencia solidaria, humana, comprometida y social, de amor al prójimo, ejercidos en nuestros días, en coherencia con las Constituciones de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, que expresan en el Capítulo II, artículo 5º, sus Finalidades, en las que enmarca su labor el Grupo de Lectura “Manolo Santomé” desde hace, al menos, diez años, estimulando la visita a Enfermos y a Ancianos, prioritariamente, con los “acogidos” en el Santo Hospital.

En el tiempo pretérito, la primera fundación fue la de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno en 1605. Le siguió la construcción de la primitiva ermita de Jesús Nazareno en 1617. Y años después, en 1683, la fundación del Santo Hospital merced a la voluntad, a la buena voluntad de la Venerable Marta Peralbo, que puso las bases de la Obra Pía de Caridad, que fundaron y pusieron en marcha el Hermano Diego de la Cruz y el Padre Cristóbal de Santa Catalina: los tres “Unidos en la corriente de la misericordia de Jesús Nazareno”. Entre sus sabidas cualidades y dones divinos, su carismática voluntad fue determinante en la fundación de esta Institución de Caridad. Desde aquel ayer histórico hasta el día de hoy, siguen vigentes las divinas palabras “Mi Providencia y tu fe tendrán esta Obra en pie”, que son los cimientos de la Congregación de las Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno, Franciscanas.

La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, consciente de su estrecha vinculación histórica con esta Comunidad de Religiosas y Residentes en la “Santa Casa” que está en la esencia de nuestras Constituciones, recoge el carismático testigo del amor al prójimo y auspicia un Voluntariado en una actividad denominada al principio Grupo de Lectura del Santo Hospital, y hoy, Grupo de Lectura “Manolo Santomé” en homenaje a uno de sus «acogidos» más veterano y querido por todos.

 Sin duda, el valor y el mérito de este ejercicio del Voluntariado están en la gente del Pueblo que participa y colabora, incondicionalmente, cuando se les invita a acompañar a los Ancianos de Jesús Nazareno, como, por ejemplo, se puede apreciar en estas fotografías de la tarde de la clausura, entregándoles todos lo mejor que tienen: su tiempo y su cariño: a los Ancianos y a la “Santa Casa”. Y ambos están arraigados secularmente en la idiosincrasia pozoalbense. Esto explica y justifica la consistencia de la que hablábamos antes. Porque la consistencia es la cualidad de lo que es estable, coherente, y no desaparece fácilmente. Y así, estamos ya planificando con entusiasmo el curso 2019-2020. ¡Feliz verano!

¡Un abrazo en Jesús Nazareno!