FE.      Virtud teologal que consiste en creer en la palabra de Dios y en la doctrina de la Iglesia. Rafael M. Sánchez Luna les aseguró a los Ancianos de Jesús Nazareno en la tarde del miércoles pasado que su padre, Felipe Sánchez Urbano, a quien todos los presentes conocíamos, era un hombre de Fe: creencia y esperanza personal en la existencia de un ser superior que implica el seguimiento de un conjunto de principios religiosos, de normas de comportamiento social e individual y una determinada actitud vital, puesto que la persona considera esa creencia como un aspecto esencial de la vida. Y Felipe la tenía. A buen seguro que goza eternamente de la visión del Ser Superior en el que creyó.

En el año 1969, siendo Secretario de la Cofradía de la Virgen de Luna de Pozoblanco, Felipe Sánchez, guiado por su Fe, envía una estampa de la Virgen de Luna y una carta a cada uno de los tres astronautas de la misión espacial estadounidense del Apolo XI, que le responden a vuelta de correo, prácticamente. Y aquí comienza a sucederse un tiempo marcado de anécdotas, de causas y efectos, y azares, entremezclado de FE y de CIENCIA.

Rafael M. Sánchez ha titulado así el artículo que ha publicado en la Revista de la Feria y Fiestas en Honor de Nuestra Señora de las Mercedes, 2019, que esta tarde le ha contado a los Ancianos de Jesús Nazareno ilustrándolo con fotografías en las que ellos han visto a la Virgen de Luna, las cartas enviadas, y a los astronautas que las recibieron y las contestaron. Así los Ancianos de Jesús Nazareno han recordado, entusiasmados, aquellos días en los que este logro científico tuvo una repercusión en la sociedad local y mundial, que nos ayudó a renovar la Fe personal en la venerada por siempre Madre de Luna.

CIENCIA.    La Fundación Starlight, entidad creada por el Instituto de Astrofísica de Canarias y respaldada por la UNESCO, la Unión Astrofísica Internacional y la Organización Mundial del Turismo, declararon a Los Pedroches “Reserva Starlight”, que acredita a su cielo como uno de los más limpios y luminosos en todo el mundo para la observación nocturna de las estrellas. En 2019, cincuenta años después de que el ser humano caminara en la superficie de la luna, el Santuario, y la Virgen de Luna, entre un mar de encinas, lugar legendario relacionado con antiguos cultos astrales y diversas formas religiosas precristianas, como el culto al árbol, están, además, vigentes entre nosotros porque allí el cinco de octubre de este año, día internacional de la observación de la luna, se desarrolló esta actividad. FE y CIENCIA permanecen estrechamente conectadas.

“FE, una palabra pequeña pero con un gran poder”.