Por causas y caprichosos azares, desde el miércoles, 25 de febrero, habrán echado en falta, o no, la crónica del Grupo de Lectura “Manolo Santomé”. Ésta última titulada “El árbol de los amigos”.  Han pasado tres semanas en las que el Grupo de este voluntariado del Santo Hospital ha celebrado normalmente cada miércoles su encuentro con los Ancianos de Jesús Nazareno, haciéndoles felices. En aquella crónica así titulada habíamos descrito a estas personas como las “hojas del árbol de los amigos”. Y, ciertamente, sólo el azar caprichoso impidió que estas tres citas semanales señaladas quedasen sin reflejo en este blog que mantiene informados, día a día, a quienes se asoman con devoción e interés a estas páginas informativas.   

Así, dondequiera que estén, si es verdad que en estas semanas han añorado estas palabras amistosas y sinceras, les pedimos que acepten nuestras disculpas. Dondequiera que estén les gustará saber que los Ancianos de Jesús Nazareno jamás, por más cansados que estuviesen, echan al fuego ni uno de los besos que les damos… Por Ellos brilla el sol cada día… Y, cuando pensamos en Ellos, brilla de nuevo sin que lo empañe la melancolía… Ni abandonamos su recuerdo a la orilla del camino.

Dondequiera que estén les gustará saber que, con Ellos, una vez más, esta tarde hemos sonreído.

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Comentario
  1. Rafael M. Sánchez 19 marzo 2015 at 9:55 - Reply

    No es bonito por como está escrito, que también, es bonito y entrañable por lo que narra, por la experiencia vivida. Gracias por estar tan cerca de los ancianos y vivir tan intensamente esas tardes de miércoles en las que tanto se da y tanto se recibe.

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