ALFA Y OMEGA DE UN AÑO DE GRACIA.    Rezan nuestras Constituciones: “El Hermano Mayor como representante de Honor de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno tendrá un estrecho vínculo con la Comunidad de Religiosas y Ancianos acogidos en la “Santa Casa” durante el período de su mandato, colaborando con la Junta de Gobierno en las necesidades que se planteen”.  

Este mandato comienza en un Viernes de Jesús anterior al primer Domingo de Adviento: Tiempo de Adviento: Nuevo Año Litúrgico, en un “sorteo” que se celebra según costumbre inmemorial. Y termina un Viernes de Jesús anterior al Primer Domingo de Adviento: Tiempo de Adviento: Nuevo Año Litúrgico, en que un “sorteo” otorga el nombramiento del Cargo al nuevo Hermano o Hermana Mayor, cediéndole el anterior el testigo y los atributos del mismo, los derechos y las obligaciones.

Un Año de Gracia: el de Teodoro Cardador, inscrito en la Hermandad con su mujer, Francisca Guijo, ha sido desde el 1 de diciembre de 2017 hasta el 30 de noviembre de 2018: Viernes de Jesús anterior al primer Domingo de Adviento, en que otro u otra le sucederá, elegidos por la Providencia de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Y así sucesivamente cada año…

Se despidieron TEODORO Y PAQUITA, fieles al carisma del Beato Padre Cristóbal de Santa Catalina, a quien Jesús Nazareno le inspiró: “Mi Providencia y tu fe tendrán esta obra en pie”; al del Hermano Diego de la Cruz, y al de la Venerable Marta Peralbo. Y en la  tarde del miércoles, dedicada al voluntariado del Grupo de Lectura “Manolo Santomé”, ejercieron la obra de misericordia de hacerles compañía a los enfermos y a los ancianos del Santo Hospital como ellos saben hacer, mejor que nadie, felices a los demás: cantándoles. Y siendo propicia la tarde de este día de la semana, que preludia el Viernes de Jesús, 30 de noviembre de 2018, anterior al primer Domingo de Adviento: Tiempo de Adviento: Nuevo Año Litúrgico, “sorteo” de Hermano Mayor, atisbándose en el horizonte el Tiempo de Navidad, los villancicos tradicionales se cantaron ya en la Santa Casa.  ¡Conservad por siempre en vuestro corazón este Año de Gracia!