VIA CRUCIS PENITENCIAL EN EL SANTO HOSPITAL
<<No creáis que he venido a abolir La Ley y los Profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud>>.
El Voluntariado de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno nos unimos a la Comunidad de Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno, Franciscanas, de la “Santa Casa” y a los Residentes en ella conjuntamente con el personal profesional de la misma para realizar, en la tarde del miércoles tercero de Cuaresma, 26 de marzo, el ejercicio del rezo del “Camino de la Cruz”: un acto de piedad, un camino de Oración basado en la meditación de la Pasión y Muerte de Jesucristo en su camino al Calvario: catorce imágenes, denominadas estaciones, correspondientes a incidentes particulares que Jesús sufrió por la salvación de la Humanidad.
La finalidad de las estaciones es ayudarnos a unirnos a Nuestro Señor haciendo una peregrinación espiritual a la Tierra Santa, a los momentos más señalados de su Pasión y muerte redentora. Es tradición, cuando las estaciones se hacen en público, cantar una estrofa del «Stabat Mater» mientras se pasa de una estación a la otra.
«LA MADRE PIADOSA ESTABA»
¡Oh, cuán triste y cuán aflicta / se vio la Madre bendita, / de tantos tormentos llena! Cuando triste contemplaba / y dolorosa miraba / del Hijo amado la pena. /Y ¿cuál hombre no llorara, / si a la Madre contemplara / de Cristo, en tanto dolor? / Y ¿quién no se entristeciera, / Madre piadosa, si os viera / sujeta a tanto rigor? /Por los pecados del mundo, / vio a Jesús en tan profundo / tormento la dulce Madre. / Vio morir al Hijo amado, / que rindió desamparado / el espíritu a su Padre. / ¡Oh dulce fuente de amor!, / hazme sentir tu dolor / para que llore contigo. / Y que, por mi Cristo amado, / mi corazón abrasado / más viva en él que conmigo. (Lope de Vega)
(RRF)











