Miércoles  2º  y  3º de Cuaresma. 

“LLAMADOS A SER LIBRES”

 Jesús dijo: “No creáis que he venido a abolir la Ley  y  los profetas; no he venido a abolir, sino a dar plenitud. […] Quien cumpla los preceptos y los enseñe será grande en el Reino de los Cielos”. (Mateo, 5, 17-19)

“Jesús revoluciona y sacude fuertemente aquella mentalidad cerrada por el miedo y recluida en los prejuicios. Jesús revoluciona también las conciencias en el “Sermón de la Montaña” abriendo nuevos horizontes para la humanidad y revelando plenamente la lógica de Dios. La lógica del amor que no se basa en el miedo sino en la libertad, en la caridad, en el sano celo y en el deseo salvífico de Dios, Nuestro Salvador, que quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad”. (Papa Francisco).

En el ecuador de la Cuaresma nos unimos espiritualmente al EJERCICIO DEL VÍA CRUCIS DE LA MISERICORDIA EN EL SANTO HOSPITAL con los Ancianos de Jesús Nazareno, con la Comunidad de Hermanas Hospitalarias, Franciscanas, y con el personal profesional que trabaja en él, participando en este “Itinerario del Camino de Jesús a su Cruz”. 

Oración preparatoria:

¡Señor Misericordioso! ¡Maestro Mío! ¡Deseo seguirte con fidelidad. Deseo imitarte cada vez más perfectamente. Por eso te ruego que, a través de la meditación de tu Pasión, me concedas la gracia de compren­der los misterios de la vida espiritual! ¡María, Madre de la Misericordia, siempre fiel a Cristo, guíame por las huellas de la Dolorosa Pasión de tu Hijo y alcánzame las gracias necesarias para que este Vía Crucis sea fecundo en mi corazón!

Oración Final: ¡Oh Padre!, con este ejercicio del Vía Crucis queremos seguir paso a paso las últimas horas de vida terrenal de tu Hijo ¡Qué experimentemos los dones de tu Espíritu Santo con un sincero arrepentimiento de nuestros pecados. Y con una fe, esperanza y caridad  más vivas con todos los Hermanos! ¡Te lo pedimos por el mismo Cristo, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos! Amén.