D I V E R T I M E N T O S.           Con un libro entre las manos: “Recuerdos de mi infancia: Testimonio de una época…”, de Manuel Moreno Valero, Bárbara Jiménez fue, poco a poco, encendiendo la luz de la memoria a cada uno de los Ancianos de Jesús Nazareno que asistieron, en la tarde de este miércoles, a la reunión semanal con el Grupo de Lectura “Manolo Santomé”, en el Santo Hospital.

Bárbara leía en voz alta y aumentaba la atención de los Ancianos que escuchaban cómo Pozoblanco se dividió, en aquellos días lejanos, en cuatro BARRIOS: San Sebastián. San Bartolomé. San Antonio y San Gregorio. Cada uno de los Ancianos buscaba en su interior su nombre y su nacimiento y evocaba ayeres y recuerdos depositados, descuidadamente, en el recodo de la primera memoria. Cada uno de los Ancianos ponía ante sus propios ojos, por asociación de ideas, las imágenes vivas de su pasado, convividas años antes en su Barrio, estableciéndose entre Ellos, entre todos, un divertido diálogo… “pues… yo me acuerdo de los rosquillos, de los buñuelos, de los borrachuelos, de las hojuelas que hacíamos cuando “estábamos de santo en el Barrio””.  “Pues… yo te digo cómo los hacíamos… y cómo los llevábamos al horno en las bateas de latón ennegrecido…”

Todos nos divertimos juntos y trajimos al presente la vida de entonces en nuestros Barrios: vivencias  pasadas que podremos rescatar siempre leyéndolas atentamente. “La lectura en voz alta crea vínculos emocionales”. Muchas gracias, Bárbara.