MEMORIA Y MILAGROS DE AMOR.     

EL 13 DE NOVIEMBRE es el onomástico de San Diego de Alcalá. Este santo franciscano había nacido en San Nicolás del Puerto (Sevilla) pero pasó sus últimos años, murió y fue enterrado en Alcalá de Henares. Quizá por ello pasó al santoral con el apellido “de Alcalá”. Fue en esta ciudad donde realizó sus milagros, siendo uno de los más famosos: el milagro de las flores. La versión más antigua del milagro la cuenta el Padre Fray Melchor de Cetina en su libro “Discursos sobre la vida y milagros del glorioso padre San Diego de la Orden del Seráfico…San Francisco”, publicado en 1609. En él relata que el Guardián del Convento había ordenado a la Comunidad, y en especial a fray Diego, que se moderasen en las limosnas pues estaban en año apretado y al refitolero, el monje encargado del comedor o refectorio, que no diese pan fuera del mismo a nadie sin su consentimiento. En una de esas, se cruzó el Guardián con fray Diego que llevaba las mangas llenas de panes que acababa de coger para repartir entre los pobres. El superior le tiró del hábito, pensando que le había cogido con las manos en la masa, y milagrosamente cayeron rosas. El guardián se maravilló ante las flores que tenía delante de sus ojos fuera de temporada y, entendiendo el milagro, le permitió a fray Diego que continuara con sus hurtos pues entendía que Dios remediaría las necesidades del convento, como así fue.

En el Santo Hospital de Jesús Nazareno, de Pozoblanco, el hermano Diego de la Cruz, de la Orden Tercera de Penitencia de San Francisco de Asís, realiza también una encomiable labor a favor de los enfermos pobres y niñas huérfanas de la localidad; y, junto a la terciaria franciscana Marta Peralbo, tomando como modelo el proyecto del Padre Cristóbal de Santa Catalina, fundaron el Santo Hospital. En la tarde del miércoles 13 de noviembre de 2019, los Ancianos de Jesús Nazareno residentes en él celebraron el Día de San Diego con el Grupo de Lectura “Manolo Santomé”, correspondiéndoles así, respectivamente, en la veneración y en el recuerdo, rindiéndoles a ambos nuestro sencillo homenaje tomándonos las típicas “Gachas” de la fiesta popular de San Diego “el gachero”, receta típica de la Gastronomía local. ¡Qué ricas! ¡Aplausos a Carmen, la cocinera de la Residencia! ¡Y las gracias! ¡Y pasamos juntos una tarde feliz!