«Cuando se es feliz, queda mucho por hacer: consolar a los demás». (Jules Renard)

Me cuentan que todo salió «a pedir de boca». Quien escribe aquí, habitualmente, las vivencias de las tardes de los miércoles en la Santa Casa, para que ustedes las conozcan, las lean y las aprecien, si lo tienen a bien, no pudo asistir esta tarde por imprevistos de última hora. Y bien que lo sentí. Más aún después de que me lo contaran: lo bien que estuvieron Juan y Loli, presentados por Amelia, con los Ancianos de Jesús Nazareno. ¡Siento habérmelo perdido!