SUMAMOS AMIGOS.  SOMOS MÁS. LA  FELICIDAD  ES  CONTAGIOSA.

Esta tarde hacía mucho viento en el «Cuadro de Jesús». Más que de costumbre porque el aire trabajaba para llover bien y regar divinamente el campo sediento y alimentar los maneros. El cielo estaba nublado y gris oscuro. Era verdad que el aire trabajaba en busca de la lluvia al pasar por el «Cuadro de Jesús» y desembocar en la Plaza de la Iglesia, donde está el Hogar de los Ancianos de Jesús Nazareno. Allí nos recibieron risueños contagiándonos al instante su felicidad. Sólo es necesario una amigable mirada y el abrazo acostumbrado.

Recordaremos esta tarde con esperanza por haber abierto nuestros brazos a tres nuevos amigos que se han incorporado a la Santa Casa para vivir felizmente en ella. También, Bárbara Jiménez nos ha prometido muchas tardes en compañía de los cuentos que nos hagan soñar despiertos… Y la tarde ha sido feliz como un día de domingo, flor de luz, que baja sobre la tierra y nos besa…  Como la lluvia que ahora vacía el cielo antes gris.