PALABRAS  SOBRE  PALABRAS, pronunciadas cada miércoles por la tarde, pasaron de boca en boca igual que los pájaros saltan desde una a otra rama… Y fueron dichas para siempre; para todos, también, pues las recogimos acompañadas de sus correspondientes buenos gestos de amor, de ternura, de solidaridad… con los Ancianos de Jesús Nazareno en el Santo Hospital, imprimiéndolas en este “corazón” palpitante, queriendo dejar constancia de ellas, o intentándolo, al menos, como agradecimiento a todas las PERSONAS que las pronunciaron amando así a las PERSONAS a quienes iban dirigidas: los Ancianos de la Santa Casa. Hasta el día de hoy la nómina es larga. Y ancha la esperanza de saber que otras esperan y quieren seguir pronunciándolas. A todas estas personas, nombradas y por nombrar en este blog, nuestro correspondiente gesto de agradecimiento infinito. Así como al voluntariado que cada miércoles anima el encuentro en el Grupo de Lectura del Santo Hospital, anónima y desinteresadamente.

Paz y Bien.