Marce, acompañada de sus hijas y de sus nietos, regalando sonrisas, lecturas y canciones a los Ancianos de Jesús Nazareno en el salón de la Santa Casa esta tarde, mientras en la atmósfera sobrevolaba el Amor… 

A ellas les gusta regalar porque les llena de satisfacción ver la cara de alegría de quienes reciben el obsequio que habían elegido con tanto cariño e ilusión, dos cuentos: «La cara perfecta» y  «Las semillas«. Una vez había… Una anciana protagonizaba este hermoso y didáctico cuento… Una anciana que esparcía semillas de flores por doquier con mucha esperanza en que los días de lluvia las hiciera germinar y alegraran la vida de los niños y de las personas haciéndolas felices con sus colores alegres y sus fragancias que evocaban el recuerdo de la anciana que día a día, pacientemente, fue esparciéndolas mientras vivió.

¿Verdad que no hace falta explicar mucho el sentido de esta historia?    «Educar es enseñar caminos». No hay mejor regalo en una tarde que la lectura para sembrar esperanzas en el corazón. Gracias a las tres por el cariño y la alegría.

Grupo 13-2-2013