El pasado domingo, en el Desierto del Bañuelo, paraje de la sierra cordobesa donde el Beato Cristóbal de Santa Catalina pasó su vida de ermitaño, la familia Hospitalaria nazarena se reunió para conmemorar el décimo aniversario de la solemne beatificación del fundador de la Congregación de Hermanas Hospitalarias. Además, la coincidencia con el 350 cumpleaños de la Congregación hizo que la fiesta fuera doble.

Después de la recepción y bienvenida, tuvo lugar la Eucaristía concelebrada y, a continuación, la Bendición del pan y la subida a la Ermita del Padre Cristóbal entre rezos y cantos. La comida compartida dio paso a la sobremesa en la que hubo diversas actuaciones con música religiosa y baile flamenco que pusieron el punto y final a esta jornada festiva y de reencuentro con hermanos y amigos nazarenos de otros lugares de nuestra provincia y con muchas Hermanas Hospitalarias con las que mantenemos una gran relación.

La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Pozoblanco no faltó a esta cita asistiendo con una representación encabezada por el  presidente, Rafael Moisés Sánchez Luna, acompañado de varios Hermanos de Jesús. También estuvieron las Hermanas Ana, Mari Carmen y Araceli, algunos trabajadores y residentes de la Santa Casa y algunos voluntarios y voluntarias del Grupo de Lectura «Manolo Santomé». Desde luego fue un magnífico día que puso el broche de oro a otra semana de intensa actividad para nuestra Hermandad.