Hace unas horas recibíamos la noticia del fallecimiento, ayer viernes, de la Hermana Sacramento. Desde hace alrededor de tres meses residía en la Casa Madre que tienen las Hermanas Hospitalarias en Córdoba adonde había sido trasladada para recibir cuidados junto a las Hermanas más mayores de la Congregación. Y allí ha querido el Señor que marchara junto a Él.
Todos recordamos su figura menuda, su presencia discreta y su carácter sencillo que la hacían una persona entrañable. Entregada siempre al cuidado de los ancianos, nuestra Hermandad no puede sino agradecerle el trato que siempre nos ha dispensado y la cercanía que nos ha mostrado en tantos y tantos momentos que hemos compartido con ella a lo largo de los casi veinte años que ha pasado en la Santa Casa. Que Jesús Nazareno la tenga a su lado. Descanse en paz.











