No hay manera. La lotería no nos quiere. Un año más, la suerte pasa de largo y nos deja sin ningún premio que llevarnos al bolsillo, si quiera por repartir algo entre tantas y tantas personas que colaboran con nuestra Hermandad adquiriendo participaciones, y otras muchas vendiéndolas.

Así que, una vez más, nos conformaremos con tener salud, buen humor y ganas de seguir trabajando por la devoción a Jesús Nazareno. ¡Ah, enhorabuena a los afortunados con algún premio!