Como avanzamos ayer, el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), organismo dependiente de la Junta de Andalucía, será el encargado de llevar adelante la restauración de la llamada Túnica «antigua» de Nuestro Padre Jesús Nazareno, sin duda, uno de los elementos más valiosos y de mayor calidad de cuantos atesora nuestra Hermandad. Así lo ha aprobado la Junta de Gobierno en su reunión del pasado martes, una vez estudiado el informe y el presupuesto presentado por el citado Instituto.

Informe del IAPH.

En dicho informe se describe, en primer lugar, el estado actual de la Túnica y, después, se detallan las distintas intervenciones y procesos que habría que realizar sobre ella para devolverla a unas condiciones que permitan su uso sin los problemas que dejarla como está plantearían. En ningún caso se podrá devolver a su estado original porque ni el terciopelo ni el deterioro que presenta lo permite; pero, además, tampoco es ese el método de trabajo que sigue el IAPH sino el de afianzar los elementos que componen una obra de este tipo y dejarla en las condiciones óptimas que permitan su uso. Evidentemente, la limpieza de la pieza es el primer paso que se dará antes de abordar cualquier otra intervención.

Un poco de historia.

Cabe recordar que las primeras gestiones ante el IAPH relativas a esta importante pieza del patrimonio de nuestra Hermandad se realizaron durante el segundo mandato del anterior presidente, Ángel María López Castilla, y que se han retomado hace unos meses por la Junta de Gobierno presidida por Rafael Moisés Sánchez Luna a raíz de la celebración, en la capilla de Jesús Nazareno, de un acto promovido por la Delegación Territorial de la Consejería de Turismo, Cultura  y Deporte de la Junta de Andalucía, dirigida por nuestro paisano y Hermano de Jesús, Eduardo Lucena Alba. En dicho acto se contó con la presencia, precisamente, del director del IAPH, Juan José Primo Jurado, y de una de las técnicas especialistas en patrimonio histórico, Sarai Herrera Pérez.

Sobre la Túnica, sabemos que está datada en el último cuarto del siglo XIX y también hay constancia de que fue restaurada en 1932. Lo que desconocíamos es que hay un bordado en el interior de la Túnica que así lo atestigua y que ha sido descubierto durante su estudio en el IAPH. Concretamente, fueron Emilia Aparicio Aparicio y Concepción Vázquez Barrios las que llevaron a cabo esa restauración que consistió, al parecer, en el pasado del bordado a un terciopelo nuevo.

Inicio de los trabajos.

La Túnica ha quedado guardada en el IAPH para evitar traslados que no le benefician hasta el próximo mes de octubre en el que se iniciarán los trabajos de restauración, trabajos que se prolongarán durante nueve meses; es decir, que no volvería a Pozoblanco hasta junio de 2025, si todo va según lo previsto.

Entre tanto, la Junta de Gobierno estudiará la forma de sufragar el gasto que esto va a suponer contemplándose, en principio y entre otras iniciativas, la puesta en marcha de una campaña de donativos dirigida a hermanos y devotos o pedir ayuda a entidades públicas y privadas. En cualquier caso, en el mes de septiembre se dará a conocer a través de la Hoja Informativa y de nuestras redes sociales cómo se podrá colaborar para hacer frente al importe de estos trabajos. No dudamos que la generosidad de los Hermanos y devotos, tantas veces demostrada cuando se ha pedido para Jesús Nazareno, ayudará a hacer más fácil afrontarlo.