Cuatro meses y cuatro días han hecho falta para que el lienzo con la imagen de Jesús Nazareno vuelva a ocupar su lugar en la hornacina que lo acoge y donde recibe las oraciones y los saludos de las personas que transitan por ese bendito lugar cada día. A eso de las cinco de la tarde empezaban a llegar electricistas, carpinteros y varios componentes de la Junta de Gobierno de nuestra Hermandad, promotora de esta iniciativa, con su presidenta a la cabeza. Minutos después la restauradora, Catalina Calero, y el coordinador de los “artistas”, Segundo de Torres, traían, convenientemente protegida, la pintura recién restaurada.

En la sala capitular de la Hermandad, los electricistas colocaban la iluminacion a base de leds en el marco de la puerta que cierra el “Cuadro”, luego se subían para completar las conexiones y colgar el farol antiguo, restaurado magníficamente por el hermano Francisco Salas. Luego, Catalina Calero barnizaba los angelitos, “bautizados” con los nombres de Ignacio e Hilario, y daba un filo dorado a las letras de Jesús Hombre Salvador.

Llegó, así, el momento emotivo y emocionante de depositar una caja en la que se han metido un escudo de la Hermandad y la medalla de plata de los Hermanos de Jesús, copia de los documentos que se encontraron cuando se retiró el “Cuadro” junto a varias fotografías de ese momento y, en el mismo bote de cristal que se encontró entonces, un documento en el que se da cuenta de las personas que estuvieron ese día, de las personas y empresas que han intervenido en la restauración del “Cuadro” y de la hornacina, de quién se hallaba presente hoy en su colocación y de quién ha sufragado los gastos de estos trabajos, que se han podido llevar a cabo gracias al generoso donativo de una familia cofrade y a fondos propios de nuestra Hermandad.

Una vez depositada dicha caja, eran los carpinteros los que se encargaban de fijar el lienzo a su bastidor, colocar el marco y la puerta que protegerá al “Cuadro” de la intemperie; no obstante, antes de dejarla cerrada, el vicepresidente de nuestra Hermandad depositaba un sobre en el que se metía una tarjeta de memoria con fotografías de lo acontecido en la tarde de hoy. Finalmente, unos minutos antes de las 20 horas se cerraba la puerta y se bajaba la plataforma elevadora dando por concluidos los trabajos de restauración y colocación del “Cuadro de Jesús”.