Como decía el Evangelio del pasado sábado, cada día tiene su aflicción. La de hoy es llorar la muerte del que fuera nuestro anterior Hermano Mayor, José Sánchez de Gracia. Dios, la vida, el destino han querido llevárselo de la misma forma que a su padre, quien también fue Hermano Mayor de nuestra Hermandad: en un desgraciado accidente de tráfico ocurrido a última hora de la tarde de ayer.

Y ayer mismo, por la mañana, lo veíamos en la Capilla de Jesús Nazareno donde, como cada día, participaba en la Santa Misa y rezaba ante Nuestro Padre Jesús con la profunda devoción que sentía por Él, devoción que le habían transmitido su padre y su madre. Nos unimos al dolor de su familia, especialmente a su mujer, Nunci, y a su madre, y elevamos una oración a Jesús Nazareno por el eterno descanso de su alma en la seguridad de que ya lo tiene a su lado.