La urna con los restos del P. Cristóbal y Jesús Nazareno en su paso Por fin se cumplió el anhelado deseo de todos los que formamos la familia nazarena. Cristóbal Fernández de Valladolid, el Padre Cristóbal, ya ha sido reconocido y proclamado como nuevo Beato. La Santa Iglesia Catedral de Córdoba acogió a unas cinco mil personas que asistieron a la solemne ceremonia de beatificación que presidió, en representación del Papa, el Cardenal Angelo Amato, precisamente el Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos.

Concelebraron la Eucaristía de beatificación el Obispo de Córdoba, Mons. D. Demetrio Fernández, el Arzobispo de Sevilla en ejercicio, Mons. D. Juan José Asenjo, impulsor en su anterior etapa como obispo de la diócesis cordobesa de la causa de beatificación del Padre Cristóbal, el Arzobispo Emérito de la capital hispalense, Mons. D. Carlos Amigo, amén de otros obispos llegados desde distintas diócesis españolas y de Centroamérica y de más de cien sacerdotes, entre los que vimos al párroco de Santa Catalina y Consiliario de nuestra Hermandad, D. Pedro Fernández Olmo, al actual y al anterior capellán del Santo Hospital, D. Jesús Delgado y D. Fernando Bejarano, respectivamente,  o al Cronista Oficial de nuestra ciudad, D. Manuel Moreno Valero.

El postulador de la Causa lee los méritos del Padre CristóbalEl Cardenal Amato lee el decreto de beatificación

Después del saludo inicial del Cardenal Amato, subieron al presbiterio la Superiora General de la Congregación, Hermana Leonor Copado, y el postulador de la Causa durante la fase romana, el Padre Evaristo Martínez de Alegría. En ese momento, Mons. D. Demetrio Fernández tomaba la palabra para pedir al Papa la inscripción del Padre Cristóbal en el número de los beatos; a continuación, el postulador leía los méritos atribuidos al Venerable Siervo de Dios a lo que siguió la intervención del Cardenal Angelo Amato leyendo la carta por la que el Papa Francisco declara Beato al Padre Cristóbal de Santa Catalina. Mientras se descubría un gran lienzo con su imagen los asistentes inundaron con sus aplausos las naves de la Catedral y las sonrisas de satisfacción afloraron en los rostros de los presentes. Las más felices, sin duda, las Hermanas Hospitalarias entre las que pudimos ver a muchas de las que han pasado en diferentes épocas por la Casa de Pozoblanco.

El Padre Cristóbal ya es Beato En la acción de gracias, Mons. D. Demetrio Fernández se dirigió a los fieles para felicitarles y animarles a seguir el ejemplo del Padre Cristóbal y la Hermana Leonor Copado, en nombre de la Congregación, mostró su satisfacción y agradecimiento por este acontecimiento histórico y por seguir siendo transmisoras del carisma del nuevo Beato.

Tras la Eucaristía, se inició la solemne procesión de traslado de la Sagrada Imagen de Jesús Nazareno y de la urna con los restos del Padre Cristóbal hasta su iglesia en la Casa Madre de la Congregación. Muchas cofradías de Córdoba y de la provincia participaron en el cortejo con sus representaciones corporativas desempeñando un papel especial las cinco que tienen su sede en Casas donde hay Comunidad de Hermanas Hospitalarias: Castro del Río. Hinojosa del Duque, donde hay dos hermandades, y Pozoblanco con la Cofradía de Soldados Romanos y nuestra Hermandad.

Desde el interior de la Catedral y hasta la Plaza de la Compañía tuvimos el honor de portar las andas con la urna que contenía los restos del Padre Cristóbal. Costaleros de nuestra Hermandad unidos a componentes de la Junta de Gobierno, el Hermano Mayor y varios Hermanos de Jesús formaron esta circunstancial cuadrilla a la que se sumaron cuatro hermanos de la cofradía de Castro del Río. En la Plaza de la Compañía cogieron el relevo los costaleros de la Cofradía de los Sayones; éstos, a su vez,    dejaron las andas en el Realejo para entregarlas a los hermanos de Hinojosa del Duque hasta la entrada de la urna en el templo. De nuevo, algunos costaleros de nuestra Hermandad se unieron a los vecinos comarcanos para ayudarles en este último tramo, terminando la procesión alrededor de las siete y media de la tarde tras  un recorrido jalonado por un público numeroso que irrumpió en aplausos en distintas ocasiones al paso de los restos del Padre Cristóbal de Santa Catalina.

Los portadores de nuestra Hermandad entre los arcos de la antigua MezquitaLa escolta de los Sayones por Santa Victoria

Como les dijimos ayer, alrededor de doscientos pozoalbenses se trasladaron en dos autobuses y en numerosos coches particulares para asistir en directo desde el interior de la Catedral a la ceremonia de beatificación aunque fueron muchos más los que se acercaron hasta nuestra capital para presenciar el cortejo procesional, como pudimos comprobar a lo largo del itinerario, y muchos también los paisanos residentes en Córdoba a quienes pudimos ver y saludar por el camino.

Jesús Nazareno entra de regreso a su templo Desde nuestra Hermandad nos unimos a la inmensa alegría de la familia Nazarena por ver, por fin, culminado su esperado anhelo de ver a su fundador reconocido como Beato. ¡Felicidades! A lo largo del día intentaremos traerles un más amplio reportaje fotográfico.

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Comentario
  1. Mcarmen 9 abril 2013 at 19:14 - Reply

    Han sido unos acontecimientos, que perdurarán por siempre en nuestra memoria.
    Hemos tenido muy presentes a los que por diferentes causas, no estuvieron fisicamente allí. La Vigilia de Oración del día 4, en San Lorenzo, Parroquia a la que pertenece la Casa de Jesús, fueron momentos de recuerdo y plegaria
    por las intenciones y necesidades de cada uno, de los que conocemos y queremos.
    Con Rafael M. me uno a la Felicitación. Ha sido un gozo poder participar, y al llegar a casa abrir nuestro Blogs, para continuar la información.
    Gracias a todos por vuestro buen hacer.

  2. Rafael M. Sánchez 9 abril 2013 at 9:54 - Reply

    Sin duda la mejor crónica de las que he tenido la oportunidad de leer, tanto en prensa como en internet.

    Enhorabuena a todos los que hemos tenido la oportunidad de participar en este acontecimiento que pasará a la historia de la diócesis de Córdoba y, como no puede ser de otra manera, a la de nuestra Hermandad.

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