Con toda solemnidad y con la Capilla llena de Hermanos y devotos, el pasado viernes, con la Fiesta de Regla de la Hermandad, concluyó el Triduo en honor a Nuestro Padre Jesús Nazareno. Tras el ejercicio del Triduo, leído por la Superiora de la Comunidad de Hermanas Hospitalarias, la Hna. Ana Torralbo, se inició la procesión eucarística e, inmediatamente después la Santa Misa. Los Cantos de la Pasión, interpretados por la Coral de la Peña Marcos Redondo, recibieron al celebrante y los acólitos que lo acompañaban, por primera vez con ceroferarios vestidos con dalmáticas; Jesús Nazareno nos acogía majestuoso en su Altar de Cultos, y delante del altar, como los días anteriores, la reliquia del Beato Cristóbal expuesta al culto, señalando la vinculación histórica de nuestra Hermandad con la Congregación que fundara en 1673.

En su homilía, D. Teodoro Castillejo, nos invitaba a ser justos en el sentido en el que habíamos escuchado en la lectura del Libro de la Sabiduría: el justo molesta y por ello es perseguido. Así, nos invitaba, repetimos, a llevar nuestra fe cristiana y a actuar con justicia en todos los ámbitos de nuestra vida sin miedo a lo que puedan decir de nosotros.

Después de la comunión, el capataz impuso las medallas a los cinco nuevos costaleros que se han incorporado a la cuadrilla así como sendos recuerdos de agradecimiento a los cuatro que llevan diez años y a otro que ha cumplido veinte formando parte de la misma. Finalmente, el presidente de la Hermandad, Ángel María López Castilla, agradeció a D. Teodoro su predicación y su disponibilidad y a todos los que han trabajado y participado de una u otra forma en la preparación y el desarrollo del Triduo, destacando a la Vocalía de Cultos y a la Priostía. Aquí les dejamos algunas fotos de este último día.